viernes, 24 de febrero de 2012

Eiger 3.- Julio del 38, ¿será ahora?


La cara norte del Eiger, vista desde Grindelwald

La conquista del Eiger no estaba resultando nada fácil. Se estaba pagando un precio demasiado alto.

En agosto del 35 Sedelmayr y Mehringer murieron congelados en el que a partir de entonces se denominó “Vivac de la Muerte”. En Julio del 36, lo hicieron Toni Kurz, Hinterstoisser, Anderer y Rainer. En julio del 37, Gollackner. En Junio del 38 los italianos Sandri y Menti…

Demasiadas muertes condujeron a las autoridades suizas a prohibir cualquier otro intento. Aunque al poco la prohibición se levantó a los pocos meses, no se le pueden poner puertas al campo.

Cuando el 21 de julio del 38 4 jóvenes se encontraron en la base de la pared, pudieron verse claramente las diferencias de las dos cordadas distintas que pensaban ascender la cara norte. La cordada alemana de Anderl Heckmair y Ludwig “Wiggerl” Vörg estaba mucho mejor preparada, y no solo de forma física, que también. Habían conseguido algo de financiación y llevaban material moderno, especialmente los nuevos crampones de metal ligero y 12 puntas, dos de ellas delanteras, del estilo de los que comenzaba a fabricar Henry Grivel en Courmayeur. Iban a permitir afrontar con mayor seguridad las verticales palas heladas. Además, técnicamente Heckmair era con diferencia el más capacitado. Con sus 32 años era el mayor de los 4, y tenía una amplia experiencia en escalada en caras norte. Y físicamente estaba pletórico. Además, tanto él como Vörg habían explorado ya la pared del Eiger el verano anterior.


Arriba: Anderl Heckmair y Ludwig "Wiggerl" Vörg

Fritz Kasparek y Heinrich Harrer

La otra cordada la componían los austríacos Fritz Kasparek y Heinrich Harrer, el que posteriormente inspiró la película de JJ. Annaud, 7 años en el Tibet. No solo no disponían de los crampones de 12 puntas, sino que, aunque parezca mentira, tan solo llevaba crampones Kasparek. Resulta que Harrer juzgó mal, esperaba encontrar más roca que hielo y pensó que con las botas con tricounis le bastaría. El error de previsión hizo que prácticamente toda la ascensión la debió de hacer en último lugar, para aprovechar la huella y los peldaños que le iban haciendo sus compañeros.

A la izda los crampones de 10 puntas, que se llevaban hasta el 38 . A la dcha ligeros crampones Grivel de 12 puntas, con 2 puntas frontales.


Arriba: botas con tricounis, como las que llevaba Harrer.
El equipo de época: ropas de lana y algodón, pantalones bávaros, mochilas de tela, cuerdas de cáñamo, crampones de 10 puntas sin puntas frontales… El piolet llevado al estilo de los guias alpinos, con la punta hacia abajo, cruzado entre la mochila y la espalda.
Detalle de la vía Heckmaier en la pared norte del Eiger.
(hacer clic encima para verla en grande)

El mismo día 21 Kasparek y Harrer iniciaron la ascensión dejando a los dos alemanes en la base de la pared. Tras varias horas de escalada llegan a la Rote Fluh y a la Travesía Hinterstoisser, que atravesaron con facilidad gracias a unas cuerdas fijas que habían dejado unas semanas antes otros escaladores. Toman un refrigerio en un vivac acondicionado denominado “Nido de Golondrinas”, en donde dejan una cuerda de 40m por si deben volver por ahí. Una lección que aprendieron con la desgracia de Toni Kurz y sus compañeros 2 años atrás.

Kasparek (arriba) y Harrer (abajo) en la Travesía Hinterstoisser

En el “Nido de Golondrinas”. Harrer comiendo un bocadillo que le preparó su madre 2 semanas antes. Se ve la cuerda que dejan por si acaso la vuelta es por ahí...

Ya en el primer nevero Harrer empieza a sentir haberse dejado los crampones abajo y debe ponerse de segundo en la cordada. Llegan a la “Manguera de Hielo”, un corredor helado de unos 100m que les tiene ocupados varias horas y finalmente alcanzan la parte baja del Segundo Nevero, en donde localizan un lugar aceptablemente protegido de la caída de piedras para vivaquear.

La zona del pequeño primer vivac de Kasparek-Harrer. “Todo estaba colgado de ese pitón”

A la mañana siguiente, 22 de julio, se enfrentan al Segundo Nevero, y aquí a Harrer ya no le quedan dudas: ha cometido un grave error al no llevar los crampones. Fritz Kasparek se ve obligado en un exceso de pena y esfuerzo a ir tallando escalones para que Harrer pueda seguirlo. Y así, lentamente, van ascendiendo por la nieve helada en diagonal de dcha a izda.
El Segundo Nevero (foto actual)

Cuando están a punto de acabar el larguísimo Segundo Nevero, algo les deja asombrados. Detrás de ellos les van alcanzando dos escaladores, a una velocidad que creen que van corriendo. En unos segundos les alcanzan. Para su sorpresa son Heckmair y Vörg, que vienen escalando de un tirón desde la base de la pared. Como el propio Harrer escribiría: “…llevan puestos sus crampones de 12 puntas, y yo, con mis botas con alas de mosca (tricounis), me encuentro fuera de lugar…”. Los alemanes les adelantan y se ponen en cabeza. A partir de ese momento, adecuan la velocidad de ascenso y continúan la escalada los 4 más o menos juntos.

Llegan a la zona del Vivac de la Muerte de Sedelmayr y Mehringer, cruzan pequeño el 3er Nevero y continúan empezando a subir por la larga chimenea de “La Rampa”, en donde localizan un lugar para vivaquear. Para los austríacos es su segundo vivac, para Heckmair y Vorg el primero. Resulta impresionante, los alemanes han subido de un tirón desde la base de la pared hasta La Rampa, las 2/3 partes de la pared de una tacada.
Heckmair (izda) y Vörg en el vivac de la Rampa

Harrer prepara te en el vivac de la Rampa.



2 comentarios:

El yayo de 2º dijo...

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Otra puntualización: La foto a la que corresponde este pie, tomada del libro "La Araña Blanca" publicado en castellano por Ediciones Desnivel, corresponde en realidad al 2º vivac de Kaspaerek y Harrer, y 1º de la ascensión definitiva de Heckmaier y Vorg, al principio de la Rampa. Lo cual se puede deducir por la secuencia de fotos. Además en la edición de Desnivel de "Los tres últimos problemas de los Alpes" esa misma foto aparece con el pie " H. Harrer y F.Kasparek en una reunión al subir por la Rampa", sin embargo en la edición de este libro de Editorial Juventud aparece correctamente como foto en el vivac de la Rampa.
Todos estos datos son contrastables y parece mentira que una editorial especializada como es Denivel semejante fallos, y no son los únicos, los hay flagrantes, aunque se deban a un error de transcripción. En la solapa posterior de "La Araña Blanca", en la que viene un listado de libros de la colección, aparece Alfred Mummery como autor de "Los tres últimos problemas de los Alpes".
O fallos como confundir altitud con altura........
Pero ese es otro cantar. Ya perdonareis la longitud del comentario y el desahogo.
Un saludo.

El yayo de 2º dijo...

La zona del pequeño primer vivac de Kasparek-Harrer. “Todo estaba colgado de ese pitón”.
El pie de foto al que me refería, no se copio.