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miércoles, 29 de junio de 2011

El piolet de Andrew Irvine


En junio de 1.924, Andrew "Sandy" Irvine (1.902-1924) acompañó a George Mallory en su intento para coronar la cima del Everest por primera vez. Todavía hoy no hay seguridad acerca de si lo consiguieron o no, eso sería materia de otro post. Lo que está fuera de dudas es de la trascendencia que tuvo el joven Irvine en dicha ascensión y desde luego del piolet que llevaba aquel día.

Se distinguen las 3 marcas con que Irvine marcaba todo su material de montaña

(haced clic encima para ver más gande)


Así como Mallory tenía 38 años, Irvine tan solo tenía 21 años cuando fue seleccionado para la expedición. Era un joven inglés que estudiaba ingeniería en Oxford. Un mozo alto, robusto, gran deportista y audaz. Formaba parte del equipo de remo que sorprendentemente batió por fín a Cambridge el año 23. Andaba en moto por la montaña, esquiaba... Destacaba especialmente por su particular habilidad con los objetos mecánicos. Igual arreglaba una lámpara de gas, que sugería a la Oficina de Guerra británica una mejora para incluir un nuevo gatillo-interruptor de su invención, para que las ametralladoras de los aviones de la primera guerra mundial pudieran disparar sincronizados con las palas de la hélice. ¡Eso antes de cumplir los 20!.


Resultó especialmente útil para la expedición de Mallory por su especial conocimiento de los sistemas de oxígeno, que él mismo mejoró para adaptarlos a las ascensión de un ochomil. Y fue quizá por eso, aún a pesar de su muy limitada experiencia alpinística, por lo que fue elegido por Mallory para que le acompañara en su intento de hacer cumbre, en lugar de la que parecía la elección natural: Noel Odell, de mayor edad y mucho más experimentado en la montaña.

Desde luego su corta vida fue intensa y apasionada. Además de sus éxitos en Oxford y sus azañas montañeras, le dio tiempo a una agitada vida afectiva, en ocasiones rayando lo escandaloso para la época, al desvelar sin tapujos sus relaciones con la madrastra de su mejor amigo.


Resulta que en 1.933 el aspinista Percy Wyn-James, miembro de la expedición de Hugh Rutledge, encontró un piolet en la arista noreste del Everest, a 8.460 metros. Había evidencias suficientes para poder afirmar sin duda que se trataba del que llevaba Irvine el día de su última ascensión.


El hallazgo fue de gran trascendencia pues permitió situar el área de búsqueda de los cuerpos. De hecho, en 1.999 fueron encontrados los restos de Mallory 300 metros más abajo, prácticamente en la vertical del lugar en donde se halló el piolet.

El piolet estaba justo antes del primero de los tres escalones de la arista cimera. Considerando que Odell les observaba desde el campo VI, y les vio superar uno de los escalones, ello significa que cuando sucedió el accidente iban ya de bajada. Otras evidencias corroboran esta hipótesis. Todavía iban encordados en la caída, quedando el piolet de Irvine en lo alto de la arista, y el cuerpo de Mallory 300m más abajo, con fracturas en pierna dcha y lesiones en su cintura provocadas por el brusco tirón de la cuerda.

La cara norte del Everes, vista desde el Tibet


El famoso piolet es un Willisch, fabricado a principios de los 20 en Tasch, junto a Zermatt, en el cantón suizo del Valais. Este modelo fue diseñado y elaborado por el guía de montaña-herrero Josef "Jos" Willisch, el primero de una generación de afamados herreros locales. Toda la expedición de Mallory llevaba piolets de esta marca.

Arriba: Joseph Willisch, y abajo: el actual taller de manufacturas mecánicas de los Willisch en Tasch

El Willisch es un fino piolet de pico recto, algo largo, sin dentar y en ángulo recto con el mango, como los de la época. Tiene ya detalles modernos, como el delicado acabado de la cabeza, la forma en que ésta se sujeta al mango, con tres remaches pasantes y la forma del regatón. Vienen a medir 90-100cm y pesan unos 900 gramos.

Abajo pongo fotos de un ejemplar del mismo modelo que el que llevaba Irvine. Bonito piolet.


sábado, 4 de diciembre de 2010

El piolet de Hillary: para regalar

Una especie de cuadro-panoplia con una réplica del famoso Simond Special B con el que Edmund Hillary ascendió al Everest.
Está en venta, y ahora se encuentra "rebajado": de 2.200 libras, lo han dejado en 495 (cerca de 600 €), impuestos y gastos de envío aparte, glups.
Interesados, hacer el pedido aquí.

Desde luego, el piolet es precioso. Pero el marco, las fotos...¿no da un aire un pelín kitsch?

jueves, 9 de septiembre de 2010

El piolet de Trotsky


Lev Davídovich Bronstein, alias Leon Trotsky (que era el nombre de su carcelero en Siberia) nació en 1.879 en el seno de una familia judia ucraniana. Era un conocido político y revolucionario soviético, muy cercano a Lenin. Fué uno de los principales artífices de la revolución bolchevique de 1.917. Comisionado de asuntos exteriores del gobierno ruso, orgánizó el ejercito Rojo en la primera guerra mundial y posteriormente fué miembro principal del Politburó. Tras la muerte de Lenin, su enemistad política e ideológica con Stalin le llevó al exilio. Comienza un periplo por distintos países que termina cuando consigue que el presidente Cárdenas le de asilo político en Mexico en 1.937. Fue asesinado en 1.940 por el catalán Ramón Montaner que le clavó un piolet en la cabeza.
(Abajo, una foto de Trotsky con Lenin sonriendo detrás)

Hace pocos años, en el 2.005, reaparecíó el piolet con que fué asesinado. La hija de un agente del servicio secreto mexicano, intentó vendérselo a un nieto de Trotsky y éste hizo público el hecho y a partir de ahí, entrevistas y toda la parafernalia mediática. El piolet todavía conservaba restos de lo que parecía ser sangre humana.

Lo cierto es que la historia de Trostky y las circunstancias que rodearon su muerte superan en complejidad al argumento de la más enrevesada novela negra que pueda uno imaginarse. Trotsky vivió sucesivamente en Kiev, Moscú, Londres, París, Nueva York, y más tarde como exiliado, en Estambul, Dinamarca, Noruega y finalmente en México. En la vida de Trosky han habido revoluciones antizaristas, un par de guerras mundiales, espias, agentes dobles y hasta triples, conspiraciones internacionales, deportaciones, exilios, adulterios, intentos de suicidio, seducciones por intereses políticos, sicarios, etc.

Merece la pena recordar las circunstancias que rodean su muerte.

Tras el periplo europeo, su llegada a Mexico en 1.937 fué facilitada merced a su amistad con el conocido pintor Diego Rivera que les acogió a él y a su mujer en su "Casa Azul" de Coyoacán.
(Abajo una foto de Rivera con su mujer, la también conocida pintora Frida Khalo)
Fue precisamente Frida la que acudió a recibirlos al aeropuerto. Al poco tiempo de llegar a México, Trotsky y ella se hicieron amantes.

Stalin no satisfecho con el exilio de su enemigo, ordenó la muerte de Trotsky, para lo que solicitó los servicios de Leonid Eytingon, un miembro del NKVD "Naródniy Komissariat Vnútrennij Del" (Comisariado del pueblo para asuntos internos, antigua Cheka y futura KGB).
Eytingon se encontraba en España en plena guerra civil, en donde se le conocía como "General Kotov". Allí contactó con Caridad Mercader, que conocía de haber sido amantes en París y que estaba participando activamente en la guerra civil en el bando republicano como comisaria política de la columna Durruti.

Caridad implicó en la conspiración a su hijo Ramón Mercader. Éste era un joven atractivo de 1.85 de altura, culto, educado y de costumbres refinadas, que sabía hablar perfectamente español, catalán, francés e inglés.
El plan consistía en que Mercader entrara en contacto con Sylvia Ageloff, una neoyorquina próxima a Trotsky, y ganarse su confianza consiguiendo que se enamorara de él. De esa forma Ramón podría estar cerca de Trotsky, llegado el momento, sin levantar sospechas.
(Abajo, una foto de Sylvia Ageloff)
Mercader se trasladó a París, y allí adoptó el alias de Jacques Mornard, haciéndose pasar por un rico estudiante belga de buena familia. Se arreglo que Sylvia Ageloff visitaría París, acompañada de una amiga llamada Gertrude, que no era otra cosa que otra espía de la NKVD (en realidad se llamaba Ruby Well). El encuentro tuvo lugar en un restaurante y aunque suene muy cinematográfico, lo cierto es que en la primera cita ya consiguió el corazón de Sylvia, que a partir de ese momento le amó ciegamente el resto de su vida. Alucinante.

En 1.940 la pareja se trasladó a México, y allí Mercader volvió a cambiar de identidad, haciéndose pasar por un comerciante canadiense de nombre Frank Jackson. Sylvia Ageloff volvió a tragar con las mentiras con las que justificó esta nueva personalidad.

El complot contra Trotsky estaba servido, y en mayo del 40 se organizó el primer acto. Robert Sheldon Hart, un guardaespaldas de Trotsky, que era un doble agente, facilitó un primer atentado. Nada menos que 20 hombres penetraron una noche a oscuras en la casa de Trosky, disparando más de 400 tiros sin que lograran tener éxito (¡¡¡). Se dice que estaban medio borrachos del tequila que se habían tomado para darse ánimos. Los guardaespaldas de Trotsky consiguieron expulsar a los intrusos deteniendo a algunos de ellos.
(Abajo, Trotsky en una foto que le tomaron en esos años)

A finales de agosto le tocó actuar a Ramón Mercader. Segundo y definitivo acto. Con la excusa de que le corrigiera un texto, consiguió quedarse a solas con Trotsky en su despacho. Iba armado con una pistola, un cuchillo y un piolet con el mango recortado para que pudiera ocultarlo bajo la chaqueta. Se decidió por el piolet y cuando Trotsky leía, le descargó un tremendo golpe en la cabeza. Trotsky no murió en el acto, dio un grito terrible y se lanzó sobre Mercader mordiéndole una mano. Los guardaespaldas atraparon a Mercader.
Su prometida Sylvia, cuando se enteró, al darse cuenta de que el que creía su amado se había aprovechado de ella para matar a su admirado líder, desesperada, se intentó suicidar. Por fortuna no tuvo éxito. Trotsky murió al día siguiente 21 de agosto de 1.940.
Ramón Mercader fué juzgado y condenado a 20 años de prisión.
(Abajo, fotos de su captura, y de la aprehensión del arma homicida)

Tras cumplir la pena se traslado a la URSS, en donde el presidente del KGB, Alexander Nikolaiévich Shelepin le impuso la medalla de "Héroe de la Unión Soviética". Mercader se convirtió en miembro del partido comunista por una decisión especial del Comité Central, y a petición directa de Dolores Ibárruri, la “Pasionaria”, fue nombrado investigador del Instituto de Marxismo-Leninismo. A él y a su esposa se les facilitó una dacha cerca de Moscú. Mercader recibía dinero del Comité Central y del KGB, una pensión equivalente a la de un general de división retirado. A mediados de los 60 abandonó Moscú para viajar a Cuba, donde trabajó como asesor de Fidel Castro. Murió en 1.978 y su cuerpo fue trasladado clandestinamente a Moscú. Está enterrado bajo el alias de Ramón Ivanóvich López, héroe de la Unión Soviética. en una tumba próxima a la del famoso espía inglés Kim Philby, en el cementerio Kuntzevo de Moscú, reservado a los Héroes de la Unión Soviética.
(Abajo, Mercader con Dolores Ibarruri, en la casa de España de Moscú)


Ramón Mercader afirmó que se había comprado el piolet en Suiza con intención de ascender el Popocatepetl (5.500m), aunque se cree que era mentira, y que realmente lo robó en Mexico. El famoso Piolet se parece mucho (yo diría se trata del mismo) a uno de los primeros modelos de la marca suiza Fritsch, de Zurich, de la década de los 20. Es un modelo de líneas muy puras, con un pico relativamente corto y en marcado ángulo recto con el mango, como los de esa época. En este modelo destaca la larga, ancha y elegante pala.


Desgraciadamente en 2.005 otro piolet fué empleado para acabar con la vida de otra persona.
Anthony Walker un chico negro de 18 años (fotos de abajo) esperaba un autobús en Huyton, Gran Bretaña, cuando él, su novia blanca y su primo fueron agredidos por un grupo de jóvenes blancos que se divertían fuera de un pub. Fueron perseguidos, emboscados y Anthony fue brutalmente atacado, golpeándole en la cabeza con un piolet (un Grivel modelo "Mont Blanc") hasta acabar con su vida. La acusación sostiene que los asesinos decidieron acosar a Anthony Walker y su primo “sin otro motivo que el color de la piel”.
¡Qué mundo, qué horror!.



sábado, 15 de mayo de 2010

El piolet de Tintín


Sería imperdonable para un tintinófilo que se precie no recordar aquí al que se considera el mejor álbum de todos los tiempos del periodista más famoso de la historia del cómic: "Tintin en el Tibet"

Por cierto, se trata de la portada original de la versión de "Tintín en el Tibet", en Tibetano. Abajo, una de sus viñetas

Lo que ya no es tan conocido es que en el 2.006, Tintín fue el primer personaje de ficción galardonado con el premio "Light of Truth" (Luz de la Verdad), otorgado por el Gobierno del Tibet en el exilio, y entregado personalmente por el Dalai Lama a la viuda de Hergé.

Dicho prestigioso premio también le fue otorgado a otros personajes e instituciones que se destacaron por su labor a favor de la defensa de la cultura e identidad del Tibet: Heinrich Harrer, el montañero que inspiró la película "7 años en el tibet" a Martin Scorsese por su película "Kundun", a Richard Gere, al pueblo de la India, y a Danielle Mitterrand entre otros. Ésta es la lista completa.


Pero a lo que vamos, que a nuestro héroe no se le daba mal ascender pendientes nevadas ayudado por su piolet de madera:

Y no solo a el, hasta el destartalado capitan Haddock se da buena maña empleando un par de piolets para asegurar el descenso del Sherpa por una grieta

Por cierto....

sábado, 27 de marzo de 2010

El piolet de Schoening

Un piolet puede salvar una vida... y 6 también
.

Junio de 1953, expedición americana al K2. Charles Houston y otros 7 montañeros más pugnan con los italianos por ser los primeros en ascender al K2 .
Cuando ya habían alcanzado los 7.700m se ven frenados por una fuerte tormenta que dura casi una semana. Uno de los alpinistas del grupo, Art Gilkey, sufre una tromboflebitis en una pierna y su estado se deteriora rápidamente complicandose con un edema pulmonar de altura. Deben abandonar.
El K2 desde Concordia en lo alto del glaciar del Baltoro

El dr. Houston y la cordada de americanos

Durante el descenso, Pete Schoening, al que desde entonces llaman "the Belay", se había autoasegurado a su piolet anclándolo en el hielo tras una roca, y estaba dejando resbalar el cuerpo de Gilkey por un tramo casi vertical. Controlaba su descenso frenando la cuerda con sus manos tras habérsela pasado por la espalda.

En esos momentos, Bell, otro de los alpinistas que iba un poco por delante, resbala y se precipita por la fuerte pendiente, arrastrando a sus otros 5 compañeros de cordada en una maraña de hombres y cuerdas que van cogiendo velocidad hacia el abismo. Por suerte uno de los que caían estaba unido también al herido y a éste le aseguraba Schoening y su piolet, y eso les salvó.


La forma de asegurar a un compañero mediante el anclaje de un piolet

El tirón de la cuerda que soportó Schoening fue brutal, terminó con las manos completamente desolladas, pero `pudo permanecer en su sitio y no fue arrastrado gracias a su piolet que aguantó firmemente anclado, asegurando toda la maniobra.

Por desgracia Gilkey no sobrevivió. Se erigió un túmulo junto al campo base del K2 para horrar su recuerdo, y el todos los que posteriormente han ido falleciendo en esa montaña.

El famoso piolet de Schoening se exibe en el Bradford Wasburn American Mountaineering Musseum de Colorado

Unas semanas después, ese mismo julio, la expedición italiana de Ardito Desio consiguió alcanzar por primera vez la cima del K2. No sin polémica, ya que los dos montañeros que consiguieron cumbre: Compagnoni y Lacedelli, abandonaron a su suerte a Walter Bonati y al sherpa que les habían porteado hasta allí las botellas de oxígeno, obligándolos a realizar un vivac forzoso a más de 8.000.
Pero eso es otra historia...
La bandera italiana ondeando en la cima del K2