Mostrando entradas con la etiqueta Mujeres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mujeres. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de agosto de 2013

In Memoriam


Una cinta con tu nombre ondea en la cima del Monte Perdido, en tu recuerdo.
Seguro que estarías encantada de estar allí arriba.



martes, 17 de agosto de 2010

100 mujeres en una cima


¿Pero....es posible que alguna vez se hayan juntado 100 mujeres en una cumbre?

Pues si, fué el 20 de junio del 60, en la cima de la punta Gnifetti del Monte Rosa (4.554m). Bueno, en realidad fueron 113 las mujeres que lograron la cima ese día, de las 119 italianas, suizas y austríacas que habian partido de la localidad de Gressoney la Trinité, en el italiano valle de Aosta.

Abajo, una foto histórica: una de las mumerosas cordadas femeninas que se dirigían al Monte Rosa. Se les ve llegando al collado de Lys, con el Lyskamm (4.523m) detrás

La punta Gnifetti es la de más a la dcha en la foto de abajo. Nótese el refugio situado en la misma cumbre. La flecha roja señala una de las 3 cordadas que a duras penas pueden verse, dando idea de la inmensidad de esta montaña y de los sobrecogedores seracs que hay justo por encima de la vía de ascensión (hacer clic en la foto para verla grande)
En la misma cima de la punta Gnifetti, colgado sobre un precipicio de más de 1.000m, por encima de las nubes, se encuentra la cabaña-refugio Regina Margherita. El más alto de Europa.

La hazaña de estas mujeres tuvo repercusión mundial, apareciendo en la prensa de todos los diarios de entonces. Aquí la crónica del "Mundo Deportivo".

¿Como es posible, a que se debe semejante epopeya, en una montaña nada fácil y en aquella época…?

Se trataba de la iniciativa “Cien mujeres en el Monte Rosa”, que surgió como homenaje y recuerdo del reciente fallecimiento en 1.959 de una excepcional montañera: Claude Kogan y de su compañera Claudine van der Straten Ponthoz, en las laderas del Cho Oyu, en el Himalaya Nepalí.
Claude Kogan

Claudine van der Straten

Esta historia merece ser contada

Claude Kogan (Claude Trouillet de soltera) nace en Paris en 1919. Trabajó como diseñadora de moda y posteriormente y en compañía de su marido George Kogan, comenzó a desarrollar actividad alpinística en Alpes y en la Cordillera Real de los Andes. El fallecimiento de su marido no terminó con su pasión por la montaña, y continuó escalando en el Caúcaso, Goenlandia y finalmente en el Himalaya, en donde ascendió varios sitemiles: el Nun Kun y el Ganesh I.

En 1.954 participó integrada en una expedición suiza en un intento al Cho Oyu. Debieron dar la vuelta a 450m. de la cima por mal tiempo. En 1957 lidera el proyecto de formar una expedición femenina que ponga por primera vez a una montañera en la cima de un ochomil, el Cho Oyu, de 8.153m. en la frontera de Tibet y Nepal, junto al valle del Khumbu.

Es un hecho, y en el verano de 1.959 parten desde París hacia el Himalaya. La expedición está integramente formada por mujeres. Son 12 en total, de 5 nacionalidades: las británicas Margaret Darwall, la condesa Dorothea Gravina, y Elleen Healey, la suiza Loulou Boulaz, la belga Claudine van der Straten Ponthoz, las francesas: Colette Lebret, Micheline Rambaud, Jeanne Franco y Claude Kogan…. y finalmente las sherpas nepalies Pem Pem, Nima y Douma, que son dos hijas y una sobrina del famoso sherpa Tensing Norgay.

Los miembros de la expedición femenina al Cho-Oyu de 1.959. Se reconoce a Claude Kogan y a Claudeine van der Straten sentadas en el centro de la primera fila

Claude Kogan con la condesa Dotothea Gravina y Tensing Norgay

Eileenn Healey y la condesa Gravina en las laderas del Cho Oyu

Ascendiendo hacia el campo II

Tras semanas de luchar con la montaña, las dos más fuertes: Claude Kogan y Claudine van der Straten se encuentran con el sherpa Ang Norbu en el campo IV, planificando el ataque final a la cumbre. El mal tiempo las bloquea. Finalmente el 2 de octubre de 1.959 una avalancha acaba con la vida de los tres.

Se trata de las primeras mujeres que fallecen en el Himalaya.

Claude tenía 40 años, fué una mujer libre que no aceptó el destino tradicional y dependiente de las mujeres de la época. Murió con su compañera y amiga, allí donde ellas querían estar.

La expedición de 1.960 “Cien mujeres en el Monte Rosa” nos ha ayudado a recordar a estas audaces mujeres. Sirva este post como homenaje y reconocimiento a su esfuerzo pionero y libre.


En la primavera de 2.008 tuve el privilegio de acompañar a dos mujeres más: Alma y Eva hasta la cima de la punta Gnifetti del Monte Rosa. En lo más alto se encuentra el refugio, sujeto por tensores de acero para que el viento no se lo lleve.

Entonces no teníamos conocimiento de esta historia. De haberlo sabido seguro que hubiiéramos tenido un pensamiento para esas mujeres del Cho Oyu de 1.959, y para las 113 que al año siguiente ascendieron hasta aquí para que no las olvidásemos.

jueves, 20 de mayo de 2010

Perlas destacadas: Mayor Bill Tilman

Érase una vez un británico de los de antes, el Mayor Harold William "Bill" Tilman ( 1898–1977), un militar varias veces condecorado con cruces y otras distinciones imperiales, de esas que su graciosa Majestad tenía a bien otorgar a todo aquel que llevara el nombre de Inglaterra a sitios remotos.

Pues resulta que era de esos que se dedicaban a recorrer el mundo, y entre otras aficciones, se dedicó al montañismo. Su curriculum montañero no es muy renombrado. Tiene la primera ascensión al Pador (5.896), en el Himalaya, y varios intentos frustrados a sietemiles: al Rakaposhi (7.788), al Gori Cheu (6.538) y al Muztagh Ata (7.546), en este último casi tiene éxito. Finalmente en 1936, acompañando al experimentado Noel Odell, consigue su sietemil: el Nanda Devi (7.816), en la India, lo cual no deja de tener mérito para aquella época.

En una de sus expediciones, allá por 1950, lideró a un pequeño grupo de montañeros que se adentró a explorar el valle del Khumbu. Acababan de abrir la frontera de Nepal, y se interesó por ver cómo era el Everest por la cara sur, ya que hasta entonces las otras expediciones se habían acercado por el norte, por Tibet. Su grupo estaba compuesto tan solo 4 personas, incluído él mismo. Pero tenía algo muy especial, y es que había una mujer entre ellos: Betsy Cowles Partridge. Y este era un hecho histórico pues se trataba de la primera mujer que formaba parte de una expedición al Himalaya.Betsy Cowles era una montañera americana con un historial de numerosas escaladas en los años 30 y 40 en Colorado, en los Tetons, Santa Marta, en Columbia, las Rocosas Canadienses y en los Alpes Suizos. En la expedición de 1950 de Tilman al Khumbu participaba como fotógrafa oficial, de hecho, fueron las primeras fotografias que un occidental tomó en dicha zona y permitieron documentar aquellos remotos lugares Himalaya.

Pues bien, en un determinado momento de la expedición, tras haber visitado el monasterio de Tengboche, y después de una comida que precisamente había preparado Betsy, fué cuando el Mayor Tilman dejó caer la frase por la que ha pasado a la historia.
Me lo imagino, sentado con toda su flema británica, mordisqueando altivamente la boquilla de su pipa y exclamando con voz engolada:


"Hasta hoy nunca había pensado en las mujeres
como parte indispensable del equipaje para un viaje al Himalaya,
pero vivir es aprender."


Tras esta exquisita perla y haberse llenado de gloria vistoriana con ella, finalizó su periplo montañero, y pasó a dedicarse a la vela, dejándo muestras de su exquisito tacto por los mares polares.
Desaparecío en 1.977 durante una travesía entre Rio de Janeiro y las islas Malvinas.

lunes, 29 de marzo de 2010

Marie Paradis y Henrriette D´Angeville

Marie Paradis nació en 1.778 en Chamonix, en donde trabajaba como camarera en un albergue. En 1.808 es aceptada para participar en una ascensión al Mont Blanc guiada por Jacqes Balmat. Aunque le costó mucho esfuerzo "Allez plus doucement, Jacques, l'air me manque, faites comme si c'était vous qui étiez fatigué", y precisó de la ayuda de sus compañeros, finalmente consigue hacer cima.
Es un hecho notable ya que se trata de la primera mujer alpinista de la historia. De haber tenido un origen "noble", sin duda hubiera obtenido muchos más reconocimientos.

Marie Paradis, retrato tomado unos cuantos años después de su hazaña

Sn embargo, fue Henriette D´Angeville (Ginebra 1.794-1871) la que se llevó la gloria y el reconocimiento cuando ascensió al Mont Blanc en 1.838, 30 años después que Marie Paradis. Quizá ayudó que Henriette pertenecía a la aristocracia francesa, ¡oh la la!.

Henriette D´Angeville equipada para la ascensión. Nótese el alpenstock, bastón largo con punta de metal (aún no se había inventado el piolet)

Ilustración que muestra el ascenso de Henriette D´Angeville. La acompañaban 6 guias y 6 porteadores, que además de los víveres necesarios, transportaban el equipaje de la noble dama, que incluía sábanas, mantas, carbón, ropa...

La celebración de la llegada de la noble dama a la cumbre


sábado, 27 de marzo de 2010

Lady Anne Lister


1971-1840 (Halifax, Inglaterra)

Rica heredera de un patrimonio solariego, inteligente, curiosa e interesada por todo, dispone de recursos y fondos para desarrollar sus todas sus inquietudes. Apasionada por los viajes, visita Italia, Belgica, Escandinavia, Dinamarca, Rusia y por supuesto, el Caúcaso, los Alpes y los Pirineos.
Se le conocen múltiples aventuras amorosas, que ella detalla en un largo diario con partes codificadas en donde describe sus más intimas confesiones. Más tarde el diario sale a la luz descodificado por Helena Withbread ( I Know My Own Heart: The Diaries of Anne Lister 1791-1840).

La clave que empleó para codificar los diarios

En 1827, con 38 años viaja a Chamonix, en un intento de subir el Mont Blanc, que frustro el mal tiempo.
En 1830, junto con Lady Stuart (Elisabeth de Hardwick), mujer del embajador de Gran Bretaña en Francia, visita distintos enclaves de la vertiente francesa de los Pirineos: Pau, Eaux-Bonnes, Bagneres de Bigorre, Luchon y llegan a la vertiente española. Allí asciende el Monte Perdido junto con Jean-Pierre Charles, el guía de Chausenque. Es la primera mujer que asciende al Perdido.


Anne Lister Frente al Cilindro y el Monte Perdido

En 1838 viaja de nuevo a Pirineos, esta vez con su amante Anne Walker. El objetivo: ascender el Vignemale, que consigue tras 10 horas de ascensión el 7 de agosto de 1938 junto con los guías Cazaux y Guillembert. Tenía 47 años, y rebosaba fuerza y ganas de vivir. A pesar de que estos mismos guías lo habían ascendido el año anterior, sin embargo fué a ella a quien se le atribuye la primera ascensión "oficial", en cerrada pugna con Napoleon Joseph Ney, Príncipe de la Moskowa, en una bella epopeya al estilo Scott-Amundsen. La vía por la que el guía Cazaux condujo a la señorita Lister fué precisamente por el "camino español", una vía nueva que discurre por el circo de Labaza y el corredor que luego se denominaría "de la Moskowa", ganando el glaciar por el collado entre el Cerbillona y el Pico Central: el "collado de Lady Lister"
Anne Lister y su guía Charles en el "collado de Lady Lister", con el Vignemale al frente



La cara sur "la vía española" de acceso al Vignemale, foto tomada desde valle de Bujaruelo


Panorámica del glaciar de Ossoue, el Pic Longe del Vignemale y el Piton Carre, desde las inmediaciones del collado de Lady Lister


Dejó escrito en sus diarios "No hago las ascensiones por la gloria, las hago por placer. Además, ¿qué significa la gloria en todo esto, qué importancia tiene para mi, o para alguien?. No es mas que un rayo que tan solo destella fugazmente allá donde cae".

Tan solo dos años después de ascender el Vignemale, durante una expedición al Caúcaso, contrajo unas fiebre y murió


Tumba familiar de los Lister, en Yorkshire


Referencias: Ascensión al Pique Longe del Vignemale por el corredor de la Moskowa