martes, 17 de agosto de 2010

Charlet Moser Mont-Blanc


Tratándose de una fabrica ubicada en Chamonix, que nombre le puede ir mejor a su modelo estrellla que el de “Mont-Blanc”.

Los primeros modelos del Mont-Blanc datan de principios de los años 60. Y se diseñaron distintas versiones a los largo de esa década.

El Mont Blanc fue el último de su especie, el canto del cisne en lo que se refiere a la construcción de piolets con mango de madera. Reunía los detalles técnicos y estéticos más avanzados tras numerosos años de perfeccionamiento en la fabricación de piolets por parte de la prestigiosa marca Charlet-Moser.

Se trata de un piolet esbelto y ligero, tanto en apariencia como frente a la báscula: 670grs uno de 74cm de largo, doy fe. Llaman la atención las finas, estrechas y elegantes líneas del pico, aligerado aún más con una abertura en medialuna, un detalle original y muy característico de éste piolet, que luego fue imitado por algún otro de fabricación italiana y japonesa.

La pala también presenta un orificio mosquetoneable. En los primeros modelos era perfectamente circular. En éste de las fotos, del periodo intermedio ya es algo rasgado.

El regatón acaba en una punta de 8 facetas, un detalle prácticamente único en los piolets Charlet Moser, y más concretamente de los modelos Super Conta y Mont-Blanc.

El resultado estético es espectacular. Entraría el el podium de los tres piolets más bonitos de todos los tiempos. Y por otra parte se nota superligero en la mano y muy estable y equilibrado en la pegada. Vamos que es uno de mis favoritos.

La última y ya definitiva versión del Mont-Blanc tenía un par de detalles técnicos adicionales: la escotadura de la cruz es muy cerrada, perfectamente semicircular, para que pase una cuerda de unos 9-10mm con menos riesgo de que se salga. Y lo más llamativo: el pico, algo más corto, esta profundamente dentado tanto en la parte inferior como en la superior.


9 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnífico trabajo de recopilación histórica el que estás haciendo en tu blog.
Respecto al Charlet Mont Blanc me asalta sin embargo una duda. Mejor dicho, dos.
Yo tengo uno desde 1965/66. Por tanto, creo es anterior a la década de los 70.
Por otra parte, en el 68/69 (disculpa la imprecisión en las fechas pero ha pasado mucho tiempo) adquirí un Super Conta,también con mango de madera, creo que la última novedad de la marca por entonces. Así pués, el Mont Blanc no debió ser el último fabricado con este material.

Félix T. Blanc (Fels)

Teo dijo...

Vaya, así que crees recordar que adquiriste un Mont-Blanc ya en el 66. ¿Que pronto, no?
No se, debes llevar razón, aunque este dato que aportas está en contradicción con el resto de las fuentes que he consultado.
Lo que no me cabe duda es que el Mont-Blanc fué el último modelo de madera que se diseñó en Charlet-Moser. Aunque bien es cierto que la comercialización del exitoso Super Conta se prolongó muchos años después, hasta casi la década de los 80.
Gracias por los comentarios Félix, ayudan a enriquecer estos recuerdos históricos

Anónimo dijo...

Sin ánimo de polemizar, te ruego consultes, por ejemplo, "Los Andes, 400 años después", crónica de la primera expedición española a la Cordillera en mayo de 1961, editado por Doncel en 1963.
En la página 33 aparece una fotografía de diverso material preparado para la expedición, en la que se aprecian perfectamente varios piolets Charlet "Mont Blanc" de la primera serie, con el regatón plano.
Para disipar cualquier duda, en la página 329, en el apéndice sobre material de la expedición, aparecen reseñados dentro del epígrafe "Material de escalada":
"14 piolets, modelo Charlet-Montblanc (francés)"
Respecto a mi piolet "Mont Blanc", se lo compré a Pedro Gómez en diciembre de 1966 y el verano siguiente me acompañó en varias ascensiones glaciares en Pirineos de las más importantes para la época, así como en mi primera ascensión al Mont Blanc. En el comentario anterior no pretendía ser excesivamente pedante, pero sabía exactamente de lo que hablaba.

Fels

Teo dijo...

Pues si que es interesante lo que cuentas
Así que existió ya en el 61 un modelo Charlet Mont.Blanc con el regatón plano, en lugar de sección octogonal... No tenía ni idea. Un dato muy valioso para mi. Gracias por aportarlo.
He intentado localizar el libro, pero por donde yo vivo no lo puedo consultar, y vale 250 euros :-(
Te pediría un favor, puedes escanear y mandarme esas páginas que se refieren al material, con las fotos de ese modelo de Mont Blanc de regatón plano. Le haremos un post conjunto en el blog, vale?
Gacias otra vez Felix

Anónimo dijo...

Cómo sois los montañeros, jeje
un saludo desde tierra

Anónimo dijo...

Tengo la foto y la página preparadas para enviártelas, pero necesitaría una dirección de correo. EStoy tratando de conseguir también una foto de mi expiolet -desafortunadamente lo vendí cuando compré el Conta, ¡craso error!- pero está localizado.
El jueves pasé por el refugio de Respumoso. Tienen en la pared el antiguo piolet de Ursi, un Conta 2. Creo que merecería un comentario.

Saludos
Fels

Teo dijo...

El correo: elpioletdemadera@gmail.com

¿Tienen el SuperConta de Ursi colgado en el Respumoso??? Ya tengo ganas de pasar de nuevo por allí para echarle una ojeada y hacerle unas fotos :-)

Suerte con la recuperación de tu antiguo piolet
Teo

José Ignacio dijo...

Yo tengo un Charlet Moser que compré en 1970
. Actualmente lo tengo de adorno en una pared pero está como el primer día, lo único que hago es, de tarde en tarde darle al mango aceite de linaza y pasarle a la parte metálica una lija muy fina para metales.Su valor sentimental no tiene precio... Posets, Cilindro, Marboré Eriste, Mulhacén...

Anónimo dijo...

Hola quería aportar un par de detalles técnicos sobre los agujeros de la pala (redondo, asímétrico) y el pico (en semiluna). Ambos agujeros tenían un cometido curioso que consistía en acoplar otro piolet (insertando el regatón en el agujero de la pala o insertando la pala en el agujero del pico). Si tenéis ocasión de probarlo veréis que encajan perfectamente. El motivo del encaje era conformar una especie de escalera con ambos piolets combinados y clavados en el hielo, de tal manera que permitiera, mediante un sistema de fortuna, superar un tramo de hielo vertical. Tengo que decir que nunca tuve ocasión de probar el sistema afortunadamente, pues me parece un tanto precario.

Un saludo,

Xavier